lunes, 31 de marzo de 2014

¿Alexander G. Bell inventó el teléfono realmente?
Un día como el de hoy, pero de 1876, Alexander Graham Bell realizó la primera llamada telefónica de la historia. Fue un momento sumamente relevante y dejó una importante huella en la historia de la humanidad, sin duda alguna.
Sin embargo, existe una fuerte controversia en cuanto a quién inventó el teléfono realmente, ¿fue G. Bell con la ayuda de Thomas Watson? ¿Elisha Grey? ¿Antonio Meucci? A 138 años de la primera llamada telefónica de la historia, hoy quiero invitarte a que dediquemos un pequeño momento para intentar averiguarlo.
Antes de entrar en cuestiones de fechas y la complejidad de las patentes, el hecho de que la primer llamada telefónica de la historia la realizó Alexander Graham Bell, el 10 de marzo de 1876, es algo innegable. Aquel momento histórico tuvo a la ciudad de Boston como escenario y al científico e inventor escocés G. Bell, junto a su asistente, el estadounidense Thomas A. Watson (quien realizó grandes contribuciones al desarrollo de este invento), como protagonistas.
Bell parecía destinado a este suceso, desde joven mostró un enorme interés en el estudio de la naturaleza del sonido, se crió en el seno de una familia de instructores del habla y su esposa siempre tuvo problemas auditivos. Según sus escritos, durante 1875 trabajó duramente en un dispositivo capaz de enviar señales telegráficas sobre un cable utilizando armónicos y transmitirlas, con el cual pudo oír pequeñas vibraciones sonoras. Desde entonces, Bell se dedicó a buscar la forma en que este dispositivo pudiese transmitir los sonidos de la voz humana.
Elisha Grey y el soborno de Bell
Existen registros históricos de que Elisha Grey, contemporáneo a Bell y también inventor, trabajaba en un invento similar a este y en una amplia bibliografía en la que se presentan estudios sobre la época y la historia de la invención del teléfono, se señala que Bell no solo robó ideas a Grey, sino que además habría sobornado al inspector de patentes encargado del registro de las creaciones y escritos de Grey para que él pudiera echarle un vistazo.
Bell era un hombre adinerado, poderoso y según varios escritos, codicioso. Grey intentó ajusticiar el caso de las patentes, pero contando Bell con la defensa de los más importantes y prestigiosos abogados de la época, logró salirse con la suya. La disputa con Grey por las patentes y los derechos de autor no fue la única en el historial de Bell, algo muy similar ocurrió con el telégrafo, el automóvil, el avión, la hoja de cálculo y otras versiones patentadas por el escocés.
El árduo trabajo de numerosos investigadores e historiadores a lo largo de los años, permitió esclarecer la verdad sobre la historia de la invención del teléfono, declarando al italianoAntonio Meucci como el inventor del teléfono y el verdadero padre de la comunicación.
Antonio Meucci, el verdadero inventor del teléfono
La justicia tarda, pero llega. Después de años de investigación, finalmente se comprobó que además de las sucias jugadas de Bell con Grey, el codicioso escocés también había tenido acceso a los materiales de Antonio Meucci, un inventor inmigrante de origen italiano, 16 años antes de patentar el teléfono como su invento.
Meucci había creado un dispositivo básico con características muy similares en 1860 y lo llamó el teletrófono, una suerte de telégrafo parlante. En 1830, Meucci se encontraba de viaje en Cuba y mientras trabajaba en métodos para el tratamiento de enfermedades con descargas eléctricas, notó que los sonidos pueden viajar por los impulsos eléctricos a través de cable de cobre, dejando registros al respecto. Reconociendo el potencial hallazgo, se trasladó a Staten Island, cerca de Nueva York, en 1850, con el fin de desarrollar sus ideas y trabajar en la creación de un dispositivo que lo plasmara.
La tragedia, las penurias económicas y una adaptación fallida a las tierras norteamericanas, acabaron por dejar a Meucci en la ruina. En 1871, después de un gran esfuerzo, presentó un escrito renovable de un año para una patente inminente con la cual registrar su creación por USD 250. Sin embargo, tres años más tarde, el italiano no tenía ni los USD 10 necesarios para renovar su derecho a la futura y prometida patente.

Poco después envió un modelo y detalles técnicos a la compañía de telégrafos Western Union, pero no logró siquiera un encuentro. Como si fuera poco, en 1874 se le informó que sus materiales no le serían devueltos ya que se habían extraviado. Dos años más tarde, milagrosamente, Bell patentó el primer teléfono y firmó un acuerdo económico con... Western Union. Hoy sabemos que el verdadero inventor del teléfono fue el pobre Meucci.
http://www.ojocientifico.com/5592/alexander-g-bell-invento-el-telefono-realmente

lunes, 17 de marzo de 2014


Teoria Celular


Las células fueron vistas por primera vez por los microscópica del siglo XVII . A. van Leeuwenhoek (1632-1723), naturalista holandés, investigó en sus horas de ocio los más variados objetos, con ayuda de los cristales de aumento que él mismo construyera.


  Construyó microscopios y en lugar de venderlos los regaló a entidades científicas; aunque carecía de preparación científica era un agudo observador y comunicaba sus observaciones a la Real Sociedad de Londres. En 1675, por medio del microscopio, un alumno de Leeuwenhoek descubrió que en el esperma humano existían innumerables corpúsculos, sumamente pequeños y móviles, supuestos animalitos que actualmente se conocen como espermatozoides.



    El naturalista Buffon (1707-1788), contemporáneo y rival de Linneo (sistemático sueco y padre de la taxonomía), pensaba que los seres microscópicos representaban moléculas vivientes, de las cuales por aglomeración, según ciertas leyes, resulta el animal visible. Las ideas filosóficas fueron la fuente, junto con la experiencia y la observación a través del microscopio, de donde provino la teoría de que en el cuerpo animal y en el vegetal aparecen pequeños “poros”, ahora conocidos como células.



   La palabra “célula” fue utilizada por primera vez por el botánico inglés Robert Hooke para designar las primeras cámaras o alveolos que había observado al estudiar al microscopio delgadas láminas de tejidos vegetales. El libro “Micrografía” (1665) de Robert Hooke contiene algunos de los primeros dibujos nítidos de células vegetales, basados en las observaciones de algunas secciones finas de “corcho” (corteza o cubierta exterior de cualquier planta leñosa). Pero Hooke nunca llegó a imaginar el verdadero significado de aquellas células; solamente había percibido su estructura, su esqueleto. No sería hasta mediados del siglo XIX que dos científicos alemanes, Schleiden y Schwann, descubrirían la naturaleza celular de la materia viva.


http://www.areaciencias.com/teoria-celular.htm

¿COMO SE DESCUBRIÓ LA PENICILINA?
En 1928, el investigador Alexander Fleming descubrió la penicilina, un acontecimiento que cambiaría el curso de la historia de la Medicina. Este hallazgo, que Fleming no dio a conocer hasta 1929, abrió las puertas de la revolución antibiótica. Muchas especialidades médicas no existirían hoy si Fleming no se hubiera encontrado en una placa de su microscopio un hongo bautizado como "Penicillium notatum".

   Gran parte de los descubrimientos en el mundo de la investigación se originan de forma casual. Esto mismo pasó con el descubrimiento de la penicilina.

Fleming estaba trabajando con unas bacterias llamadas estafilococos dorados, casualmente, descubrió que éstas eran destruidas por un hongo muy común originado por la descomposición de ciertas sustancias. este científico británico descubrió, sin proponérselo, el poder bactericida de este modo llamado Penincillum Notatum, penicilina.


http://www.areaciencias.com/DESCUBRIMIENTOS%20CIENTIFICOS/COMO%20SE%20DESCUBRIO%20LA%20PENICILINA.htm

martes, 11 de marzo de 2014