La
electricidad estática ayuda a las arañas a cazar
La alta eficacia de la telaraña para atrapar a insectos y otras
partículas presentes en el aire siempre ha atraído la atención de los
científicos. Por ello, estas estructuras, que generalmente forman redes
simétricas, han sido ampliamente estudiadas y aunque ya se han descifrado
muchos de sus secretos, los científicos han seguido profundizando consientes de
que aún quedan cosas muy interesantes por descubrir. Y no les faltaba razón,
pues acaba de ser descubierto que las arañas cazan gracias a la
electricidad estática, la cual mejora la extraordinaria eficiencia cazadora
de la telaraña.
Las telarañas son cazadoras activas
Según el estudio publicado por la
revista Naturwissenschaften, las telas de araña cazan activamente las
partículas del aire, es decir, que no solo están esperando a sus potenciales
presas de forma pasiva hasta que alguna, como un desprevenido insecto, caiga en
ellas, sino que empleando la electricidad estática, estas son capaces de acercarse
a ellos, incrementando así la probabilidad de capturarlos.
Se ha descubierto que las propiedades
electrostáticas de la sustancia pegajosa que recubre la telaraña son las
responsables de que el material se cargue eléctricamente con mucha facilidad,
por ejemplo, con la fricción del aire que atraviesa la red. Así, esta se mueve
hacia las partículas como pueden ser el polen, materiales contaminantes, el
polvo, o las presas, sin importar si estas están cargadas positiva o
negativamente.
El estudio se llevó a cabo
con la tela de la araña de jardín conocida como Araña de la cruz (Araneusdiadematus). A pesar de que las perturbaciones eléctricas medidas fueron muy
pequeñas, los científicos plantean que pueden ser suficientes para que
determinados insectos particularmente sensibles a los campos eléctricos, como
por ejemplo las abejas, detecten las redes y las eviten con más facilidad que
otros, aunque esto está aún pendiente de estudios más avanzados.
Potencial uso en estudios sobre contaminación
ambiental
Este descubrimiento podría tener una utilidad más allá
del conocimiento de la biología de las arañas y sus métodos de caza, pues según
plantean los investigadores, el mismo nos permite reconocer ahora a las
telarañas como filtros activos ideales para la captación de contaminantes
aéreos como los pesticidas, ya que funcionarían como recolectores de los
mismos. Esto podría emplearse, por ejemplo, en la detección de químicos que
dañan a las poblaciones de abejas.
Por otro lado, también se plantea su posible uso como
indicadoras de estas sustancias nocivas con la simple observación, pues se ha
comprobado que algunas especies pueden variar la configuración y la geometría
de la red en presencia de las mismas.
Teniendo en cuenta que hay especies que se comen sus telas
para reciclar materiales, podrían comerse con ello una gran cantidad de
partículas contaminantes que luego reflejarían diseñando una telaraña diferente
a la habitual, lo cual, si se registra y se determinan los patrones, podría ser
un método muy eficiente, rápido y barato de detección temprana de estas
sustancias en el medio ambiente.
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